lunes, 13 de julio de 2015

Empleados de Dios.


Cada uno de nosotros deberiamos entender lo que significa servir a Dios, y que lo que hacemos en la obra para Dios lo hacemos.
 Ayer platicaba con el Señor y le decia, "Padre ¿Como explicar que la obra es tuya, que TODO lo que hacemos en tu obra es para ti, y no para nadie mas?" y el Señor me contesto. Cuando alguien trabaja en un lugar, puede ser haciendo pizza, o haciendo vestidos, los hace para que alguein los consuma o los use, los clientes vienen y compran lo que necesitan, sin embargo, esa persona NO trabaja para quien consume el producto, sino para el dueño de la empresa, quien le paga por lo que hace, por las horas que trabaja, es el dueño del negocio quien obtiene las ganacias, es el quien se enriquese. Pues bien, sucede lo mismo en la obra de Dios, NOSOTROS somos los empleados, los hermanos de la iglesia o la comunidad son los consumidores, pero el dueño de la obra es Dios, él es quien nos paga o nos recompensa por nuestro trabajo, es su reino el que se enriquece con las almas arrepentidas".  ¡Quede maravillada! Nunca lo habia escuchado de esta manera.

Con razón el Señor nos dice en
Colosenses 3:23-24 "Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís. "
Además en Lucas 20:9 Tenemos la parabola de la viña, donde Dios reperesenta al señor de la viña que paga a cada uno según lo prometido. Pues Dios es el dueño de la viña, el dueño de la obra.

Amados hagamos la cosas, con amor, con  gozo y paciencia, entendiendo que todo lo que hacemos es para Dios. Somos llamados a servir. somos representantes de Dios sobre esta tierra, representemosle dignamente, para que otros vean a Cristo en nosotros, por el amor que ha depositado en nosotros y por la manera en que nos conducimos en TODAS nuestras acciones.  

Las personsas que no concoen a Dios buscan desesperadamente respuestas, pero tristemente a quien menos se acercan son a los cristianos, porque muchas veces nuestra manera de vivir, no concuerda con nuestra fe. Y terminan buscando respuestas en personas que no tienen nada que ver con Dios, obteniendo respuestas erroneas que solamente los llevan a la tristeza y la perdida de su alma.

Amados vivamos para el Señor, en todo lo que hagamos, sepa que lo que hace fuera y dentro de la iglesia repercute en el ambito espiritual que usted vive. Eso puede atraer o en su defecto alejar a otros de Cristo.

Seamos fieles, que nuestra vida refleje nustra fe, seamos congruentes con lo que hablamos. 

Selva Quiles.